Azulejería. Pavimento de "la Comedia del Arte"
La Comedia del Arte. Depósito del Museu del Disseny de Barcelona
Título La Comedia del Arte. Depósito del Museu del Disseny de Barcelona
Objeto Pavimento
Autor Julián López (atribuido)
Descripción Presentamos una obra excepcional: el panel de azulejos con personajes de la Comedia del Arte, cedida en depósitpo por el Museu del Disseny de Barcelona.
Esta fantástica composición estuvo originariamente en una casa de l’Alcora, tal como describe Manuel Escrivá de Romaní, Conde de Casal, en su publicación “Historia de la Cerámica de Alcora” (1919): La colección Güell, de Barcelona, posee un hermoso ejemplar de suelo completo, del que sólo reproducimos aquí un fragmento, que dará ligera idea de su valor artístico. En variados tonos de coloridos, en que predominan los azules, amarillos, anaranjados y verdes, parece querer representar alguna alegoría de la Comedia con sus eternos personajes, Arlequín, Pierrot, etc. Procede de una casa del mismo Alcora, y atribuyese por algunos al propio Soliva, pareciendo indudable trabajara en él uno de los artistas más afamados.
Desconocemos a qué casa de Alcora se refiere M. Escrivá de Romaní, pero lo cierto es que hace casi un siglo ya se encontraba en Barcelona, formando parte de la colección de arte de Juan Antonio Güell y López, y desde entonces no ha salido de la capital catalana. En 1931 pasó a manos de José Mª y Manuel Roviralta y posteriormente a la Fundación instituida por estos filantrópicos industriales (1959). En 1965 la colección de cerámica de l’Alcora que habían reunido los hermanos Roviralta (más de 400 piezas, entre ellas este panel) es cedida al Ayuntamiento de Barcelona, que fundó seguidamente el Museu de Ceràmica (1966), ubicado en un principio en el Palau Nacional de Montjuïc y trasladado en 1990 a la que ha sido su última y emblemática sede: el Palau Reial de Pedralbes. El 3 de marzo de 2013 el Museu de Ceràmica de Barcelona cerró sus puertas, y sus colecciones se integraron en el Museu del Disseny, dentro de la sección de Artes Decorativas.
El panel, tal como ahora lo presentamos en el Museu de Ceràmica de l’Alcora, consta de 190 azulejos de unas dimensiones aproximadas de 20,5x20,5 cm, pero cuando el Conde de Casal lo fotografió, hacia 1919, era algo mayor, pues faltan las 4 hiladas superiores con los ángulos curvados, por lo que el panel original contaría con unas 260 piezas. Las esquinas redondeadas abren la hipótesis de que podría tratarse de una obra de pared y no de suelo, como describe Escrivá de Romaní. Pero tampoco podemos descartar que tan inusual presentación fuera consecuencia del montaje expositivo de Güell y que el panel, en origen, acabara en ángulo recto.
Iconográficamente, el panel se inspira en los dos grandes temas que cultivó Antoine Watteau: las fiestas galantes y el teatro: Fue Watteau quien, en 1712 o 1713, dio el gran paso, verdaderamente original, de proyectar las estrategias de los grutescos sobre un momento aparentemente único en el espacio y en el tiempo: la «fiesta galante». El marco más o menos rectangular y orgánico, aparecerá ahora como un ámbito espacial ajardinado sobre el que se situarán los actores de la viñeta central, mientras los diversos símbolos alegóricos se insertan en la escena como elementos accesorios, instrumentales o de apoyo (Sagrario Aznar Almazán: Melancolía: las “fiestas galantes” de Antonie Watteau, en Boletín del Museo del Prado, tomo XVII, páginas 87-107. Museo del Prado, Madrid , 1999).
En esta composición, una pareja pasea entre árboles y edificios, mientras en primer plano otro personaje (tal vez un aguador o azacán) llena un cántaro en una fuente. La escena está rodeada por un marco mixtilíneo formado por conchas, acantos y molduras, con una estructura a medio camino entre los grutescos característicos de las decoraciones de las primeras décadas de la Real Fábrica (Bérain) y el inminente triunfo de la rocaille, lo que lleva a Alexius Feit a datarlo en torno a 1750, y a atribuir a Julián López, Maestro Principal por aquellos años, la autoría del diseño de tan destacado encargo. Flanqueando la escena central, dos figuras a cada lado, en perfecta simetría y apoyadas en sendos pedestales. Se trata de personajes de la Commedia dell’Arte, que junto a los telones borlados que sujetan las figuras de los extremos (Arlequín y Pierrot) y otros que penden del pedestal, confieren al conjunto un claro aspecto escenográfico o teatral. La decoración se completa con un marco exterior compuesto por roleos, volutas, acantos, flores y frutas. Destacan los motivos de las esquinas, de perfecta simetría y disposición diagonal, que recuerdan a los azulejos del zócalo de la capilla de la Comunión de la iglesia de Santo Tomás y San Felipe Neri de Valencia. Del mismo modelo conserva nuestro Museo algunos ejemplares que estuvieron colocados probablemente en la iglesia parroquial de l’Alcora hasta la última ampliación del templo, a finales del siglo XIX.
Para el Museu de Ceràmica de l’Alcora supone un gran hito poder acoger esta extraordinaria azulejería, no solo por su relevancia y singularidad dentro de la producción de la manufactura del Conde de Aranda, sino también como referente histórico del sector cerámico de la provincia de Castellón, que tanto debe en su desarrollo y liderazgo internacional a las innovaciones (organizativas, formativas, técnicas, artísticas…) que se implantaron en la Real Fábrica de l’Alcora hace casi 300 años.
Dimensiones 205x390 cm aprox.
Cronologia circa 1750
Nº Inventario Depósito Museu del D
 
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